En lo alto de un gran peñasco en la Zona Norte, el Santuario de Nossa Senhora da Penha es uno de los mayores centros de devoción de Río. La iglesia blanca, visible desde lejos, se alcanza por una famosa escalera tallada en la propia roca, que peregrinos y visitantes suben desde hace siglos.
Cuenta la tradición que, en 1635, el capitán Baltazar de Abreu Cardoso estaba en lo alto del peñasco cuando fue amenazado por una serpiente. Rezó a la Virgen, y apareció un lagarto que ahuyentó al animal. En agradecimiento, el capitán construyó allí una pequeña capilla — el origen del santuario.
Los 382 escalones tallados en la roca se concluyeron en 1819 y, según la tradición, son fruto de la promesa de una devota, Maria Barbosa. Hasta hoy, muchos fieles suben la escalera para pagar promesas — algunos de rodillas. En 2016, la iglesia recibió el título de basílica menor.
La Festa da Penha, que se celebra en octubre, tiene una larga tradición. A comienzos del siglo XX era un punto de encuentro importante de sambistas y capoeiristas, y muchos compositores solían presentar allí sus canciones antes del Carnaval — la fiesta ayudó a difundir el samba en una época en que todavía sufría prejuicios.
Además de la fe, lo mejor es la vista: desde arriba se ve buena parte de la Zona Norte y la Bahía de Guanabara. Para quien no quiere o no puede subir los escalones, hay también una opción mecánica hasta lo alto — consulte en los canales oficiales si está funcionando.
Consejos: vaya de día, con calzado cómodo y agua, y tómese tiempo para subir sin apuro. Consulte en los canales oficiales los horarios de las misas y la programación de la fiesta de octubre. Vaya y vuelva en auto por aplicación.
Sitio oficial: Santuário da Penha ↗